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¿Cómo se paga en un videochat erótico?

A algunas de las personas que entran a disfrutar del videochat erótico o que tienen pensado entrar les preocupa el método de pago porque no quieren que venga reflejado en su factura nada que les relacione con este servicio. En la factura de la tarjeta figurará un pago a la empresa, cuyo nombre no se relaciona en absoluto con el de un servicio erótico en la mayor parte de los casos, pero para asegurarte comprueba las condiciones legales del sitio en las que saldrá el nombre de la empresa responsable del servicio.

También es posible pagar mediante una llamada de teléfono, la cual puede hacerse con una tarjeta de prepago que se haya cargado especialmente para eso. Este método te da una doble seguridad, por un lado sabrás que no te van a cargar más dinero del que autorizas, porque quizás ni siquiera lo haya en la tarjeta y por otro, evitas dar tu número de teléfono habitual a nadie. Otro modo de pagar es mediante un sms. El videochat con sms se ha quedado un poco anticuado pero sigue fun…
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La experiencia es un grado

Decía el genial cantante Loquillo en su tema “Mis problemas con las mujeres” una frase que siempre me ha parecido de gran sabiduría al hablar sobre chicas: Con dieciocho son capaces de llegar al final // Ya pasados los treinta han aprendido a esperar. Y es que no se trata de esperar sin más, sino de saber medir los tiempos y aprender a crear ciertos ritmos para aumentar la satisfacción. Este control y también autocontrol solo lo dan dos maestros de primera como son el tiempo y la experiencia. Y ambos deben de ir de la mano. Una persona muy joven, aunque tenga mucha experiencia, no ha tenido tiempo para asimilarla y aprender de ella. Está demasiado ocupada viviendo intensamente. Pero según se cumplen años, se aprende a no vaciar la copa de vino de un solo trago, más bien a saborearla y paladearla porque así es como se aprecian todos y cada uno de los matices de la bebida. Exactamente lo mismo ocurre con el sexo. Las prisas y las ganas de acabar pronto son propias de la juventud impul…